Ahora que el invierno parece haber llegado para quedarse una temporadita, qué mejor ejercicio que ver sesiones de verano, frescas, alegres y dinámicas, que nos levanten el mustio ánimo y nos saquen una sonrisa. María Benítez aporta su granito de arena y nos cuenta cómo fue la sesión que hoy os enseñamos:
“Pablo y Martín son los hijos de mi amigo Fernando. A Pablo ya le había hecho fotos de pequeño, pero no a Martín, así que aprovechando las largas tardes de verano quedamos un día para hacerles algunas fotos a los peques y también alguna foto de familia. Una pared gris sin pintar nos sirvió de pizarra. Eso y las pompas de jabón hicieron que pasáramos una tarde muy divertida.
En las sesiones de niños casi nunca sucede nada como lo habías planeado, todo es espontaneidad y diversión y a la vez diferente en cada una de ellas por eso disfruto mucho al hacerlas.
Quiero que mi fotos reflejen lo felices que son, lo bien que se lo pasan y también la complicidad que suele haber entre padres e hijos, me encanta pensar que sentirán todo eso cuando de mayores vuelvan a recordad su infancia con mis fotos.”









































por Esther
1 comentario
Vaya pedazo de fotos!! Magnífica fotógrafa os la recomiendo a todos